Me llamo Tito Ramírez. Tengo 55 años, y desde hace 30 contemplo el mundo a través del parabrisas, salpicado de los restos de insectos que, día tras día, se estrellan en mi camino.
Me llamo Mateo Ramírez. Tengo 55 años, y llevo ya tres décadas contemplando el mundo a través del parabrisas
Educación financiera y salud
07
Nunca olvidaré la noche en que mi suegra decidió hacerme un regalo “muy especial”.
Jamás olvidaré aquella tarde en la que mi suegra decidió regalarme algo muy especial. Era un martes tranquilo
Educación financiera y salud
09
Cada mañana antes de ir a trabajar, un joven se detenía unos instantes frente al edificio para dar de comer a un animal callejero que rondaba a menudo por la zona.
Cada mañana, antes de ir a la oficina, yo me detenía durante unos minutos frente a mi portal para alimentar
Educación financiera y salud
07
El libro que quedó a medio leer
Diario de Eugenia ¡Bueno, Eugenia, me voy! ¡No bajes! ¡Volveré tarde! Ten preparada para mañana la camisa
Educación financiera y salud
08
Me llamo Patricia, tengo 49 años y soy enfermera de turno nocturno en el Hospital General de Madrid; tras 20 años trabajando allí, he visto de todo.
Me llamo Carmen y tengo 49 años. Soy enfermera en el turno de noche del Hospital General de Madrid.
Educación financiera y salud
06
La sopa es comida de pobres, así lo pensaba Kira Petrovna, que torcía el gesto con desprecio cada vez que el abuelo Procopio, su vecino de piso compartido, preparaba un brebaje extraño en la cazuela.
La sopa eso es comida de pobres, pensaba siempre doña Mencía Salazar, y ponía cara de asco cada vez que
«El perro lo sintió todo»
Mira, te cuento lo que ha pasado en la habitación 304 del Hospital Clínico de Madrid. Era ese olor a
Educación financiera y salud
055
Cuando mi vecino llamó a la puerta a las diez de la noche, llevaba en la mano una llave que no era suya.
Cuando mi vecino llamó a la puerta a las diez de la noche, sostenía una llave desconocida en la mano.
Educación financiera y salud
07
Pensaban que solo era la señora de la limpieza… ¡Fijaos en sus caras!
Pensaban que solo era la limpiadora… ¡Fijaos en sus caras! En el corazón de la vorágine financiera
Educación financiera y salud
06
Alejandro Bedánov creció sin la presencia de su padre. Más exactamente, tenía padre, pero cuando Alejandro cumplió 4 años, su padre falleció.
Alejandro Medina creció sin padre. Bueno, en realidad sí tenía uno, pero a los 4 años perdió a su padre