Educación financiera y salud
Querido diario: Nunca olvidaré el día en que mi suegra, doña Pilar Ortega, se enteró de que Javier Ortega
Cuando mi suegra se entera de que vamos a comprar un piso, se lleva a mi marido aparte. Lo que viene
Pues mira: «A tus filetes rusos no se los comería ni un perro», se rió el hombre y tiró la comida a la basura.
Hoy, años después, el hombre que un día tiró mi cena a la basura come en el comedor social que yo financio.
Querido diario: Aún me estremezco al recordar aquel mensaje. “Mamá vive de mi dinero”. Esas palabras
«Tus albóndigas no las comería ni un perro», dice el hombre riendo, y tira la comida. Ahora es él quien
‘Mamá vive de mi dinero.’ Esas palabras me dejaron paralizada. ‘Mamá vive a costa nuestra.’ La frase
«Mamá vive de mi dinero.» Lo recuerdo como un sueño extraño y nítido: esas palabras me dejaron helada.
—¿De dónde ha sacado esta foto? —Javier palidece al ver la imagen de su padre desaparecido… Cuando Javier
—¿De dónde ha sacado esa foto? —Javier Molina palideció al ver la imagen de su padre desaparecido…









