Diario personal, 14 de marzo
Hoy me he parado a pensar en cómo cambió mi vida desde aquel día en el que alguien dejó a un bebé en la Ventana de la Vida, justo al lado del área de maternidad del Hospital General de Madrid.
La decisión de adoptar a ese pequeño llegó solo tres meses después del fallecimiento de mi querido esposo. La noticia del bebé que había sido abandonado en la Ventana de la Vida me tocó muy hondo, despertando en mí la necesidad y el deseo de ofrecerle un hogar lleno de amor.
Tuve que moverme rápido para reunir toda la documentación necesaria. Afortunadamente, pude conseguirla sin mayores inconvenientes. Después vinieron un montón de evaluaciones de diferentes organismos, revisaron mi situación personal y mi entorno, y las conclusiones sobre mi idoneidad fueron positivas. Apenas unos días después, mi hijo ya estaba conmigo en casa. Lo amé con la misma intensidad que si lo hubiera dado a luz yo misma. Le puse el nombre de mi esposo, Javier. Decir su nombre y escucharlo de nuevo en casa fue una experiencia profundamente conmovedora, como si una parte de él siguiera viva con nosotros.
Con el tiempo, mi hijo fue creciendo y comenzó a preguntarme si tendría algún hermanito o hermanita.
Eso nunca supuso un problema para mí. Gracias a que trabajo a distancia y puedo controlar todo desde mi portátil, tener una familia numerosa es perfectamente compatible con mi vida profesional. Cuando llegó el momento de traer a casa a nuestra nueva hija, estaba exultante. Me llevaron a una habitación en el hospital y allí vi en la cuna a una niña que apenas tenía tres días de vida. Desde el primer instante en que la vi, sentí que era parte de nuestra familia, y supe que lucharía por adoptarla. Ya estaba familiarizada con todo el tema de la documentación y las pruebas médicas, así que esta vez el proceso fue más ágil y sencillo de lo que había imaginado.
Ahora somos tres: mi hijo, mi hija y yo. No hay mayor felicidad para mí, y muchas noches pienso que no podría haber deseado nada mejor. Juntos formamos la familia más feliz de toda España.







