Mi exmujer y yo solo nos llevamos bien al principio de nuestra relación. Pasamos por esa fase de bombones y ramos de flores, y ambos pensábamos que estábamos locamente enamorados. Pero al enterarnos de que íbamos a ser padres, y al recibir la presión de nuestros padres para casarnos, todo comenzó a torcerse entre nosotros. No fue suficiente como para divorciarnos tras un año de convivencia y el nacimiento de nuestro hijo, pero sí lo bastante como para discutir varias veces a la semana por tonterías.
Por suerte, mi trabajo me mantenía ocupado fuera de casa mientras ella se quedaba cuidando del pequeño, lo que nos permitía tomar cierta distancia el uno del otro. Mientras nuestros caminos no se cruzaran demasiado y yo mimase al niño en mi tiempo libre, la cosa no era tan mala. Probablemente por eso nos animamos a tener un segundo hijo cuando el mayor cumplió cuatro años.
La llegada del segundo hijo nos unió un poco más y nos hizo creer que nuestra familia estaba bastante bien. Nos ocupábamos de los niños, de la casa y de las preocupaciones diarias.
Después vino el tercero. Yo asumiendo aún más responsabilidades en el trabajo y ella estando de acuerdo con ello. Nunca fuimos de ahorrar, así que me esforzaba en ganar suficiente para que jamás sintieran que les faltaba algo. También procuraba consentir a mi mujer, aunque ahora veo que no fue suficiente, ya que cuando el mayor tenía 11 años y el pequeño 4, ella preparó todos los papeles del divorcio y me dijo que tenía otra pareja.
No fue un golpe tan duro. No me sorprendió que encontrara a alguien más; con los niños en el colegio y la guardería tenía oportunidad para conocer a otra persona. Yo era el que siempre estaba trabajando, pensando solo en la familia. Sin embargo, lo que sí me sorprendió fue su deseo de dejar a los niños bajo mi cuidado.
Era su madre, siempre pendiente de ellos, y de repente me dice que está cansada y comenzó a amenazarme. Me afirmó que, si tenía que arrastrar a los niños a un nuevo matrimonio, los dejaría en un orfanato o algo parecido. Ella y su nueva pareja tenían planes de tener un hijo juntos y claramente no quería aquellos a su cargo.







