Mis padres solo merecen desprecio. Ojalá no hubiera nacido en una familia así.
Sé perfectamente que este tema no va a conseguir muchos apoyos e incluso puede que acabe siendo juzgada, pero quiero decir lo que pienso. Vamos a ver, ¿por qué la gente sin un chavo, que no ha hecho nada de nada en la vida, se empeña en tener hijos? ¿Para qué? ¿Para repetir la misma ruina generación tras generación? ¿Es que nadie se para a pensar en el futuro que les espera a esos niños?
Yo misma vengo de una familia así. Mis padres no hicieron absolutamente nada relevante en sus vidas. Ni estudios, ni oficio, ni siquiera llegaron a tener un piso a su nombre. Lo único que consiguieron fue traerme al mundo a mí y a mis cuatro hermanas. ¿Para qué? Sí, puede que no parezca muy contenta de haber nacido, pero es que, sinceramente, no lo estoy.
De pequeña me caían comentarios por todos lados: que si era una pobrecilla, que si mi madre era portera y mi padre un chapuzas… Hasta los profes se dedicaban a decirme que nunca llegaría a ser nadie, que mi destino era acabar o bien en la Renfe o bien pidiendo en la calle. ¿Qué culpa tenía yo de eso? ¿Solo porque mis padres no eran como deberían? Por eso estoy tan enfadada con ellos, vamos, que ni trato tengo ahora.
A pesar de todo, me espabilé, trabajé como una burra, entré en la universidad, me pagué la matrícula asta con lo que ahorraba en los veranos. Al final, he conseguido cierta estabilidad y no me puedo quejar de lo que tengo hoy. Pero esa infancia de pobreza sigue agarrada a mis recuerdos como una lapa.
Y encima mi prometido viene de una familia de esas de toda la vida en Madrid, con padres cultísimos y más listos que el hambre. Me siento fuera de lugar a su lado, lo confieso. Me da hasta vergüenza quedar con sus padres. No sé qué hacer. Es como si la pobreza me siguiera de sombra, recordándome todos esos días grises en los que me lo echaban en cara…







