Desde que tengo memoria, mi abuelo nunca dejó en paz a nuestra familia. Cuando era pequeño, venía a …

Desde que tengo uso de razón, mi abuelo jamás dejó tranquila a nuestra familia. Cuando era niño, venía a nuestro piso alquilado y discutía continuamente con mi padre y mi madre. Nunca supe el motivo real, pero desde luego nada merecía esos gritos y ese malestar.

Mi abuelo tenía su propio negocio, pero jamás ayudó a mi padre, ya que él siempre tenía que marcharse a buscar trabajo, y mi abuelo nunca se ofreció a prestarle dinero ni a echarle una mano de ninguna otra forma. La situación solo empezó a mejorar cuando nos mudamos a otra ciudad, lejos de los padres de mi padre. Las cosas se tranquilizaron un poco: mis padres trabajaban y yo estudiaba.

Cuando iba en octavo de la ESO, a mi abuelo le dio un ictus que al principio lo dejó postrado; necesitaba cuidados y atención constantes. Mi padre tuvo que irse a vivir con él, dejando durante un tiempo a mi madre y a mí. Aunque mi abuelo fue mejorando poco a poco, recuperando algo de movimiento en la mano y la pierna izquierda, no era capaz de caminar ni de prepararse la comida, así que al final tuvimos que mudarnos todos a su piso.

El piso era pequeño, viejo y destartalado. Nueva escuela, nuevo trabajo… y mi abuelo seguía siempre con quejas. Probablemente fue eso lo que llevó a mi madre a solicitar el divorcio y marcharse, abandonándonos a los tres: a mi abuelo, a mi padre y a mí.

Mi padre se esforzó todo lo que pudo por contentar a mi abuelo y ayudarme a terminar los estudios. No sé cómo conseguimos llegar al final con los pocos ingresos que teníamos. Pero entonces mi padre ya no estaba. Todo empezó con un resfriado que debería haberle obligado a quedarse en casa; aun así, mi abuelo no dejaba de recriminarle y empujarle a ir al trabajo, hasta agitaba la mano para insistir. Así que mi padre fue, acabó en el hospital con fiebre alta y murió de una neumonía.

Ahora podría dejar a mi abuelo, pero no tengo dinero para mudarme. ¡Y cuánto cuesta convivir con él! No hay quien le aguante; hace todo con mala intención si algo no le gusta, tira la comida. A veces ni siquiera espera para ir al baño a propósito. Es como si quisiera ponerme a prueba.

Me pregunto cuánto tiempo más vivirá, destrozando la vida de los demás. No se ve el final. Acabó con nuestra familia y ahora parece que va a acabar también conmigo.

Rate article
Add a comment

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!:

seventeen − 1 =

Desde que tengo memoria, mi abuelo nunca dejó en paz a nuestra familia. Cuando era pequeño, venía a …
¿A dónde vais? ¡Hemos venido a haceros una visita!