El hermano de mi esposo descubrió nuestra intención de vender las habitaciones del piso de estudiantes y pensó que podría aprovecharse de nosotros, pero no sabía que somos mucho más inteligentes de lo que esperaba.

Mira, te voy a contar cómo empezó todo entre mi marido y yo, que es bastante curioso. Nos conocimos por casualidad compartiendo habitación en una residencia universitaria en Madrid durante la carrera. Al principio solo éramos amigos, pero poco a poco la cosa fue a más, y acabamos juntos. Aunque disfrutábamos viviendo en la residencia, sabíamos que llegaba el momento de independizarnos y formar nuestra propia familia.

Según fuimos avanzando en nuestros trabajos y la economía mejoró, decidimos invertir en un piso y eso suponía vender las dos habitaciones que teníamos en la residencia. Lo mantuvimos en secreto porque queríamos reformar el piso y darles la sorpresa a nuestros familiares con una fiesta de inauguración, que ya sabes cómo nos gusta celebrar cualquier cosa en familia.

Pero el hermano de mi marido, que es de esos que siempre está al tanto de todo, se enteró de que íbamos a vender las habitaciones y vino con una propuesta de esas que parecen generosas pero no lo son: ¿Por qué no me vendéis a mí las habitaciones más baratas? Al fin y al cabo, somos familia”, decía. Además, alegaba que podría pagarnos poco a poco porque tenía dos hijos, y hasta dijo que las habitaciones no valían gran cosa, así que tampoco iba a pagar mucho.

Lo que él no sabía era que ya habíamos vendido hace tiempo esas habitaciones, y con el dinero habíamos comprado el piso. De manera muy astuta, el hombre acabó chivando nuestro secreto al decirle a su mujer que teníamos nuevo apartamento. En vez de alegrarse por nosotros, el hermano de mi marido se pilló un enfado tremendo y se fue sin decir ni palabra.

Vamos, se notaba que quería aprovecharse, pero al final nuestra picardía fue más eficaz que sus intentos de sacar tajada. Eso sí, nos reímos un montón después, porque ya sabes que en las familias españolas nunca faltan historias como esta, donde todo el mundo tiene algo que decir y al final quien se sale con la suya es quien mejor guarda el secreto.

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