Esto es exactamente lo que le hace falta al mundo: gente amable que cuida de quienes no pueden valerse por sí mismos. ¡Bravo por el buen samaritano!
Desde que el vídeo se compartió por internet, acumula millones de reproducciones y no han dejado de elogiar al hermano de Gabriel por su generoso gesto. ¡Qué alma tan bonita!, comentó alguien en Facebook. ¡Qué tierno, estoy a punto de soltar una lagrimita!, escribió otro.
“Buscamos a la perra por todos los rincones y ni rastro, así que pensamos que quizá alguien la había adoptado. Volvimos a casa con un bajón tremendo, pero con la esperanza de encontrar a otro perro al que dar nuestro cariño, contaba Felipe.
Unas semanas después, recibieron una llamada: alguien había visto a su traviesa perra cojeando por un callejón cerca de donde se la perdió. Cuando fueron a recoger a la Labrador Negra, pesaba solo seis kilos. Los hermanos no cabían en sí de alegría al volver a tener a su amiga peluda en casa. Por supuesto, la llamaron Luna.







