Jamás me imaginé que algo así me fuera a pasar. Ayer, mi marido tuvo un ataque de ira impresionante.
Él siempre ha sido una persona equilibrada, por eso me sorprendió tantísimo su reacción. Nunca ha dicho una palabrota delante de mí, pero esta vez…
Siempre me consideré afortunada de tener un esposo tranquilo. Llevábamos sólo dos meses casados. Antes de eso salimos tres años y todo fue siempre estupendo. Él muy atento conmigo, jamás me faltó al respeto ni me gritó. Casi ni discutíamos.
Eso fue hasta ayer.
A él le encanta mi melena larga, dice que le vuelve loco. Pero ayer, cuando vio unos cabellos míos sobre el sofá, montó un auténtico drama. Me quedé totalmente a cuadros.
Empezó a gritarme y a decirme que soy una guarra, que no soy capaz de limpiar nada y que dejo todo perdido por la casa. Total, que todas las mujeres pierden pelo, ¿no?
Me echó en cara que no hago nada en todo el día, que ni si quiera recojo mis cosas, mientras él se pega la vida trabajando.
Si vuelvo a ver algo así, te vas directa al divorciome soltó, súper enfadado.
Me quedé paralizada. Yo quiero tener hijos con él, ya me imaginaba envejecer juntos… y ahora resulta que me amenaza con el divorcio por un pelo en el sofá. No pude evitar romper a llorar, fue la primera vez que lloré por él. Dos meses casados… ¿y ahora qué hago? No tengo donde ir…
Ahora ni quiere hablar conmigo. Me da miedo acercarme, temo que si intento hablarle, acabe pegándome, está fuera de sí. ¿Es normal tener miedo de tu propio marido?
Me da terror secarme el pelo, voy a casa con el corazón en un puño, pensando que igual encuentro mi maleta preparada fuera, con mis cosas.
No sé qué hacer, amiga…







