ME PRESTÉ UN VESTIDO DE NOVIA… Y DESCUBRÍ UNA CARTA EN EL FORRO

**TOMÉ PRESTADO UN VESTIDO DE NOVIA Y HALLÉ UNA CARTA OCULTA**
El día que me probé ese traje de novia, juraría que sentí algo raro.
No era miedo.
Tampoco belleza.
Solo pesadez.
Pero no le di importancia.
Al fin y al cabo, era prestado. De una tienda vintage en el centro. La dueña dijo que solo se usó una vez, veinte años atrás. Limpio. Conservado. Intacto.
No me importaba. Estaba feliz de tener algo que no parecía barato.
Me lo llevé.
Lo colgué con cuidado.
Todas las noches antes de la boda, lo miraba. Soñaba con el día: el pasillo, la música, él.
Era joven.
Ingenua.
Enamorada.
Pero la víspera, mientras planchaba el vestido, noté algo. En el forro, cerca del dobladillo, un bulto pequeño. Algo cosido de forma extraña.
Con una aguja, lo abrí.
Dentro había una nota.
Vieja. Descolorida. Pero legible:
*”Si lees esto, no te cases con él. Te lo suplico. Es peligroso. Yo escapé por los pelos.”* M.
El vestido se me cayó de las manos.
El corazón se aceleró.
Al dorso, otra frase:
*”Si te dio este vestido, es porque lo ha hecho antes.”*
Pero no me lo dio él.
Lo alquilé. ¿O no?
De repente, todo era confuso. ¿Me sugirió él la tienda?
No recordaba.
Busqué la boutique en línea. No existía.
Google Maps tampoco la mostraba.
Fui esa misma noche.
Mañana sería mi boda, pero necesitaba respuestas.
Al llegar, el local estaba vacío.
Polvoriento.
Como abandonado hacía años.
Llamé al vecino. Un joven soñoliento abrió.
¿La tienda de novias? pregunté.
Ese local lleva cerrado dos décadas dijo.
¡Pero yo compré un vestido aquí hace días!
Me miró de arriba abajo.
Eres la tercera mujer que lo pregunta en cinco años.
¿Qué pasó con las demás?
Una canceló la boda y desapareció. La otra siguió adelante. Nunca regresó de su luna de miel.
Corrí al coche.
Llamé a mi prometido.
Sin mencionar la nota, pregunté:
¿Dónde estabas antes de conocerme?
Silencio.
¿Por qué preguntas eso ahora?
Lo supe entonces.
La nota no era casualidad.
Ni el vestido.
Mañana podría ser mi último día con vida.
**TOMÉ PRESTADO UN VESTIDO DE NOVIA Y HALLÉ UNA CARTA OCULTA (PARTE 2)**
Me desperté en silencio.
No una calma pacífica.
Sino la que precede al terror.
La nota seguía en la mesilla:
*”SI TE DIO ESTE VESTIDO, YA LO HA HECHO ANTES.”*
El vestido olía a lavanda y algo más.
¿Perfume viejo? ¿O sangre seca?
Necesitaba respuestas.
Fui a la tienda otra vez.
La misma calle. El mismo local.
Pero ahora estaba completamente vacío.
Un barrendero me miró:
Ese sitio cerró en 2019.
¡Estuve aquí hace dos días!
Vivo arriba. Nunca lo vi abierto.
Temblaba al volver al coche.
¿Dónde conseguí el vestido?
¿Quién dejó la nota?
Fui a casa de mi tía.
Le conté todo.
Esto le pasó a alguien que conocí dijo. Morayo. Usó un vestido prestado. Se casó con el hombre equivocado.
¿Y el vestido está maldito?
Vete. Quema la nota. Déjalo ahí.
Pero esa noche, al revisar la caja
Estaba abierta.
Sobre el vestido, otra nota:
*”Te quedan siete días.”*
**TOMÉ PRESTADO UN VESTIDO DE NOVIA Y HALLÉ UNA CARTA OCULTA (PARTE FINAL)**
El día de la boda, no usé el vestido.
Llevé uno sencillo.
En el bolsillo, la carta arrugada.
Él me esperaba en el altar.
Sonriente.
Peligroso.
Antes de comenzar, tomé el micrófono:
Esto lo escribió una mujer llamada M.
Leí cada palabra en voz alta.
Desapareció después de comprometerse con él.
El silencio fue absoluto.
No seré la próxima.
La policía llegó minutos después.
Él fue esposado.
La lluvia cesó justo cuando se lo llevaban.
Semanas después, visité una tumba sin nombre.
Coloqué una placa:
*”M, TU VOZ ME SALVÓ. GRACIAS.”*
La dueña de la tienda me abrazó en silencio.
Y al salir, por primera vez en mucho tiempo
Respiré libre.
Tras la tormenta,
al fin hubo luz.

Rate article
Add a comment

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!:

4 × 3 =