Descubrí que soy el “plan B” mientras el hombre al que amo espera que su ex decida si quiere volver …

Acabo de darme cuenta de que soy la opción de reserva mientras el hombre al que quiero espera a que su ex decida si quiere volver con él.

Tengo 29 años y trabajo como asistente administrativa en una empresa de logística aquí en Madrid. Mi vida parecía tranquila, estable, ordenada. O eso creía yo.

Mi prometido o el hombre que consideraba seguro tiene 31 años y es técnico, siempre viajando a ciudades como Valencia o Bilbao para instalaciones, siempre ocupado, siempre en movimiento. Este jueves me escribió durante la pausa de la comida:

“¿Puedo pasar esta noche? Necesito que hablemos con calma.”

No me alarmé. Era habitual vernos los jueves.

Llegó a las siete, directamente desde el trabajo, todavía con el uniforme puesto. Trajo dos pasteles y una botella de Aquarius nuestro pequeño ritual. Se sentó en la mesa, puso el móvil boca abajo y comenzó a girar la tapa de la bebida.

Noté que algo pasaba.

Estaba fregando los platos cuando me dijo:

“Ven, siéntate aquí un rato.”

Me senté frente a él, y entonces escuché la verdad que aún me desgarraba por dentro:

Había vuelto a hablar con su ex.

Me contó que la vio conectada y “solo le escribió para saber cómo estaba”. Que trabaja como estilista y tenía problemas con su pareja actual. Y él, muy “amigable”, empezó a aconsejarla.

Le pregunté desde cuándo.
Me respondió:

“Desde hace un mes… no te lo dije para que no te preocuparas por tonterías del pasado.”

¿Tonterías del pasado?

Luego soltó que esas conversaciones “despertaron algo” y que nunca la había superado del todo. Estuvieron juntos cinco años, vivieron en el mismo piso, planificaron boda.

Lo observé girar la tapa como un niño asustado y yo me quedé inmóvil.

Y entonces llegó el golpe que me derrumbó:

“Ella aún no ha decidido. Está confundida. Lleva ocho meses viviendo con otro, pero me dice que a veces echa de menos la vida conmigo. Quería ser honesto contigo: hay posibilidad de que vuelva.”

Después añadió:

“Te lo digo para que estés preparada. No quiero que haya drama si tomo una decisión repentina.”

Para rematar:

“Si ella no vuelve conmigo… nosotros seguimos igual. Eres buena, responsable, tranquila. No quiero perderte.”

Me puso como opción B, pero con palabras suaves para que doliera menos.

Esa misma noche se quedó en mi casa. Se duchó, se puso una de mis camisetas, se tumbó en mi cama y puso una serie como si no me hubiese roto el corazón una hora antes.

El móvil vibraba.
Miraba la pantalla.
Decía que era “el grupo del trabajo”.
Pero yo sabía a quién esperaba.

El fin de semana siguiente no quiso salir. Estaba cansado, según él. La verdad es que ella le había escrito que necesitaba espacio, y él, como un adolescente enamorado, la esperaba.

El domingo vino una hora. Me trajo helado, me abrazó y me dijo:

“Por favor, compréndeme. Eres importante para mí, pero la situación es complicada.”

Desde entonces todo igual me manda buenos días, hace videollamadas rápidas, me invita a comer, me mantiene cerca pero nunca demasiado cerca. Porque sus ojos siguen buscándola.

A veces veo cómo se le ilumina el rostro al recibir un mensaje. Sale al balcón, escribe algo largo y vuelve con otra cara.

Y yo sigo aquí, sabiendo:

Me ofrece una relación condicionada.
Si ella vuelve él se marcha.
Si ella no vuelve yo sigo aquí.

Y me duele reconocer que el hombre a quien amaba y en quien confiaba me tiene como opción mientras espera que otra mujer decida el destino de mi propia relación.

No pido compasión.
Pido claridad.

¿Vosotros qué haríais en mi lugar?
¿Le apartaríais de vuestra vida o esperaríais a alguien que ya decidió que no sois su primera elección?

Rate article
Add a comment

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!:

twelve − 5 =

Descubrí que soy el “plan B” mientras el hombre al que amo espera que su ex decida si quiere volver …
Repudiada por su marido y familia — ¡pero lo que sucedió después dejó a todos boquiabiertos!