Tienes que ver lo que ha pasado en este vídeo: imagínate que estás en la terraza de un restaurante en el casco antiguo de Segovia, tomando algo con los amigos al solecito, y de repente aparece un cervatillo pequeñito, sin ningún miedo, y se pone a mordisquear unas hojitas al lado de la mesa. ¡Es una monada! Pero lo más gracioso viene después: al poco, llega otro cervatillo igual de curioso y empieza a lamerle la cara a una de las chicas del grupo, que no sabía si reírse o dejarse achuchar del susto (aunque, la verdad, estaba encantada).
Te cuento, resulta que este bichillo nació hace unas semanas en una feria agropecuaria en Salamanca y, cuando le tocó salir por primera vez ante el público como parte del espectáculo, armó un revuelo tremendo.
Todo el mundo se puso a aplaudir y a sacarle fotos, y lejos de asustarse, el cervatillo se vino arriba: con las orejas tiesas y el cuello bien erguido, parecía que estaba desfilando por la Plaza Mayor, disfrutando como loco de la ovación.
Luego, hubo otro momento para partirse: los potros de pura raza española que estaban en la exhibición comenzaron a alborotarse porque el cervatillo corría de un lado para otro sin parar, y aquello fue un caos divertidísimo. Los caballos, flipando, salieron corriendo en todas direcciones, como si no hubiesen visto nunca algo tan pequeño.
El vídeo se ha vuelto viral en redes y ya lo ha visto más de un millón de personas, normal, porque es para no parar de reírse.
Ah, por cierto, el potro protagonista nació el 14 de abril en la yeguada El Mirador, por la sierra de Madrid. Es una mezcla de sangre andaluza y árabe, y por lo visto tiene un carácter súper simpático.
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