Esto es justo lo que el mundo necesita: gente amable que cuida de quienes no pueden hacerlo por sí mismos. Qué grande, de verdad, un auténtico buen samaritano.
Desde que el vídeo se compartió en redes, millones de personas lo han visto y han llenado a Javier, el hermano de Gabriel, de elogios por su gesto. ¡Qué corazón tan bonito tiene! comentó alguien en Facebook. Es tan tierno que se me saltan las lágrimas, escribió otra persona.
Javier me contó: La buscamos por todos lados y no dimos con ella, así que pensamos que quizá alguien la había adoptado. Volvimos a casa muy tristes, pero con esperanza de encontrar otro perro al que darle cariño.
Unas semanas más tarde, nos llamaron porque habían encontrado a nuestra perra perdida andando a duras penas por un callejón cerca de donde la vieron por primera vez. Cuando recogieron a la perra, una labrador negra, pesaba solamente seis kilos. Los hermanos estaban encantados de tener a su amiga peluda de vuelta en casa y le pusieron de nombre Luna.






