Mi mejor amiga me dijo una vez que mi marido me quería cada día más. En aquel momento, fue una conve…

Una vez, una buena amiga mía me dijo que mi marido me quería cada día más. En aquel momento estábamos charlando sin mucha trascendencia, así que pensé que era un comentario sin mayor importancia. Sin embargo, después de casi cinco años casados, puedo afirmar que sus palabras eran totalmente ciertas. Estoy casado con la persona más increíble que me podría imaginar. Me considero el hombre más afortunado del mundo por tener a mi lado a la mujer más mimada del planeta.

Mi esposa siempre me dice que su única misión es hacerme feliz. Me sitúa siempre como prioridad y nunca toma decisiones importantes sin consultarlas conmigo.

Mi mujer es capaz de encargarse de cualquier tarea doméstica. Se levanta antes que yo y pone el café en la cocina. Si hace falta, también lava los platos. Y cuando llego del trabajo, me agradece que haya puesto la lavadora, recogido la casa o hecho cualquier otra tarea necesaria.

Hoy por hoy, ella no tiene trabajo fuera de casa. Pero me recuerda constantemente que el cuidado de nuestros hijos ya es una gran ocupación, y que no debería frustrarme por no poder contribuir económicamente en este momento. Me dice que puedo elegir si quiero trabajar fuera o quedarme con los niños, que en cualquiera de los casos ella me apoyará siempre.

Aunque ahora mismo no aporto dinero a casa, siempre me consulta antes de tomar cualquier decisión económica importante, tanto para ella como para su familia y sus hermanos. Como es una persona absolutamente confiable, nunca me ha dado motivos para dudar de ella. Jamás me ha gritado ni ha levantado la voz; así que el maltrato físico entre nosotros no es ni siquiera concebible.

A pesar de estar siempre muy ocupada, en cuanto llega del trabajo se ocupa de los niños hasta que se van a la cama. Los atiende en todo momento y es siempre amable, no sólo conmigo sino también con ellos.

Sé que es una bendición de Dios y no puedo dejar de sentirme agradecido por su presencia en mi vida. Rezo todos los días para que Dios la proteja y la bendiga. Mis saludos para todos los padres y hombres que, como yo, tienen la suerte de compartir su vida con una persona tan maravillosa.

Rate article
Add a comment

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!:

14 − two =