Durante veinte años he soportado a mi esposa perezosa y descarada. Era una chica de pueblo, que vino a Madrid para estudiar en la universidad. Asistía a todas las fiestas, y fue en una de ellas donde la conocí. Nos casamos tras pasar una sola noche juntos, porque quedó embarazada. Yo siempre he sido un hombre honesto, así que me casé sin discutir ni intentar evadir mi responsabilidad. Al principio llegué a pensar que me había enamorado de aquella chica.
Era guapa, astuta, y cocinaba de maravilla. Conseguimos nuestro piso gracias a la ayuda de mis padres, reformamos y criamos a nuestra pequeña hija, Lucía; la vida en matrimonio era un placer, no una carga. Por supuesto, con el tiempo todo aquello cambió. Mi esposa volvió a salir cada dos por tres con sus amigas, dejando a Lucía con los abuelos o conmigo.
Nunca se interesó por los progresos de Lucía en el colegio, ni una sola vez acudió a una reunión de padressiempre iba yo. Discutía con ella por ese motivo, y siempre amenazaba con irse de casa. He de reconocer que, en aquellos momentos, tampoco me hubiera importado separarme, pero Lucía necesitaba una madre, para que otros niños no acabaran diciendo que venía de una familia difícil.
Me tomé el divorcio con mucha calma y claridad. Primero, porque tenía a dónde ir al dejar el piso, y segundo, porque Lucía ya tenía veinte años y un novio responsableJaviercon el que pronto iban a casarse. Ya no había ningún sentimiento entre mi esposa y yo; estaba agotado de verla todo el día de juerga con sus amigas, sin ganas de trabajar y volviéndome loco con sus historias.
Vino conmigo a firmar los papeles del divorcio pensando que era una broma, pero no lo era. Ahora comparto mi vida con una mujer maravillosa, pero mi exmujer no puede quedarse tranquila. Intenta poner a Lucía en mi contra, va contando a nuestros amigos que soy un mentiroso, o se queja a su familia porque no le dejé ni un euro y no tiene ni para pagar el alquiler.
Vivo con la esperanza de que tarde o temprano se calme, madure y deje de estar enfadada por nuestra separación.







