Mi único hijo se ha casado recientemente. No asistí a su boda. No porque no pudiera, ni porque no quisiera, sino porque él no me invitó.

Mi único hijo, Álvaro, se ha casado recientemente. No asisto a su boda. No porque no pueda llegar, ni porque no quiera, sino porque él no me ha invitado. Me resulta impensable que mi propio hijo no me llame para su propio enlace.

No merezco ser tratado así; me siento profundamente ofendida. Le he dado todo lo que he podido. Mi marido nos abandonó cuando Álvaro tenía apenas cinco años, y yo lo he criado sola. He dado lo mejor de mí para que mi hijo no le falte nada. A veces he comido poco, a veces he dormido poco

Aunque Álvaro no ha visto a su padre, Manuel, desde que tenía cinco años, él invitó a su padre a la celebración y a mí no. Manuel ni siquiera ha pagado la pensión, ha faltado a todos sus cumpleaños, a la graduación, a la entrada a la universidad y a la fiesta de fin de carrera. Sin embargo, lo han incluido como invitado de honor en la boda.

Se conoce poco de la vida de Manuel. Sus amigos cuentan que ha buscado su sitio en la vida durante años, cambiando de oficio y de domicilio. Ha contraído matrimonio cuatro veces y tiene varios hijos. Hace poco ha vuelto a su ciudad natal, Valencia, y se ha reencontrado con su hijo.

En la boda de Álvaro, Manuel asistía con su nueva y joven mujer, y había traído a un montón de sus hijos. Para apoyarme, mi propia hermana, Cruz, tampoco ha ido a la boda de Álvaro.

Fue Manuel quien insistió en que Álvaro no me invitara. ¿Cómo podría mi hijo ponerse del lado de su padre?

Creo que el motivo principal es el económico. Álvaro me pidió dinero para un coche; se lo di. Después me solicitó que abonara todo el banquete y solo cubrí la parte correspondiente a los invitados del novio. No me parece justo pagar la parte de los invitados de la novia, que corresponde a los padres de la novia.

Tras eso, Álvaro me dice que ya no quiere hablar conmigo, no contesta mis llamadas y se alinea con su padre. Esa es su forma de agradecer todo lo que le he hecho.

Rate article
Add a comment

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!:

two × 5 =

Mi único hijo se ha casado recientemente. No asistí a su boda. No porque no pudiera, ni porque no quisiera, sino porque él no me invitó.
Como dos gotas de agua Egor fue el primero en salir de casa rumbo al trabajo y llamó a su esposa pa…