¡Tú pagas la factura, porque eres quien más gasta!

Cristina se casó justo al cumplir los veinte años. Su marido, Luis, era mayor que ella, pero la diferencia de edad jamás supuso un problema. Siempre permanecía a su lado como un auténtico muro de piedra. Sin embargo, últimamente, ha comenzado a lamentar haber iniciado una relación con él. Esta es su historia.

Vivimos en un piso de dos habitaciones que pertenece a mi marido. Luis gana bien la vida, aunque tiene que viajar con frecuencia por asuntos de trabajo. Por mi parte, tengo mi propio pequeño negocio y, además, estudio a distancia. Por supuesto, a nadie se le ocurre eximirme de las tareas domésticas. Yo intento mantener la casa limpia y la comida hecha.

Luis paga los recibos del pisonunca me he involucrado en eso. Sin embargo, últimamente se ha quejado de que consumo demasiada agua y electricidad. Al principio no le di importancia, pero poco a poco sus reproches me han empezado a sacar de quicio.

A partir de ahora, tú te vas a encargar de pagar el agua y la luzme dijo un día. Yo me paso la vida trabajando y viajando. Si gastas, tú pagas. Las otras facturas las pago yo, pero esas dos, ya son tu responsabilidad. Si no pagas, te cortarán la luz y el agua.

¡Vaya familia la nuestra! ¿Alguna vez te has planteado por qué consumo tanta agua y tanta luz? Quizá porque cocino, limpio, pongo lavadoras, o trabajo con el ordenador. ¿Y qué pasa, tengo que estar a oscuras, ahorrar hasta la última gota de agua y fregar los platos en seco? ¿Se te ha ido la cabeza?

Si no quieres pagar, yo tampoco. Puedo irme a vivir con mis padres y allí no tendré que preocuparme por cuántas veces me lavo las manos o cuántos kilovatios gasto de luz. Así que ahora te toca a ti cocinar, limpiar y ahorrar. Eso sí, tendrás que ponerte camisas que no estén recién lavadas. ¿Te gustan las camisas limpias? Entonces deberías saber cuánta electricidad y agua consume la lavadora.

Tras escuchar mi respuesta, Luis no volvió a quejarse nunca más.

A veces, las dificultades en la convivencia nos recuerdan la importancia del respeto y el reparto justo de responsabilidades en pareja. Solo así se construyen hogares felices y duraderos.

Rate article
Add a comment

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!:

13 + eleven =

¡Tú pagas la factura, porque eres quien más gasta!
Ni siquiera treinta años de matrimonio justifican soportar una infidelidad