Educación financiera y salud
Sonó el teléfono con esa urgencia de los lunes por la mañana. —¿Diga? ¿Doña Adelaida? ¡Soy yo, Valeria Manuela!
**Diario personal** Hoy ha sido uno de esos días que te hacen replantearte todo. Todo empezó cuando llegué
– ¡No te atrevas a tocarme! – gritó Lucía, apartando bruscamente la mano de la palma extendida de su hermana.
— ¡Pero qué dices, Natalia! ¡No puede ser! — Rosario Pérez golpeó la mesa con tanta fuerza que las tazas
**Diario de un hombre** —¡Basta! —gritó Javier golpeando la mesa con el puño, haciendo saltar las tazas
La suegra decidió por nosotros —¿Cómo que decidió? —Lucía se levantó bruscamente del sofá, dejando caer
**Diario de un hombre cualquiera** —Mamá, ¡por fin dime algo! —gritaba Lucía, de catorce años, agitando
—¡Mamá, ya no aguanto más! —gritó Lara, tirando su mochila escolar al suelo—. ¡Estoy harta de tus sermones!
—¿Qué significa esto, Valerio? —La voz de Tamara temblaba de indignación—. ¿Crees que voy a soportar
—¿Qué significa esto, Valerio? —La voz de Tamara temblaba de indignación—. ¿Crees que voy a soportar









