Educación financiera y salud
Don Rogelio tenía un hábito peculiar. Cada vez que algún vecino se marchaba —por mudanza, pelea con la
Oye, después de ese beso, estuve dos días como alma en pena por la dehesa. Ni el olor del ganado ni las
Mauricio se precipitó hacia mí. Nunca lo preví, menos así. Avanzaba urgente, con esa fogosidad jamás
Así arranca mi última jornada como maestra en un colegio público. Sin burla. Sin enfado. Solo un tono
El sol abrasador de Madrid caía sin piedad sobre la Gran Vía, donde Daniel, un hombre de 28 años con
Solitaria entre los suyos —Mamá, ¡otra vez preocupándote por tonterías! —dijo Olga con irritación, sin
Se fue sin despedirse Zenaida Fernández estaba junto a la ventana contemplando el patio, donde Martina
Sonó el teléfono con esa urgencia de los lunes por la mañana. —¿Diga? ¿Doña Adelaida? ¡Soy yo, Valeria Manuela!
**Diario personal** Hoy ha sido uno de esos días que te hacen replantearte todo. Todo empezó cuando llegué
– ¡No te atrevas a tocarme! – gritó Lucía, apartando bruscamente la mano de la palma extendida de su hermana.









